Con frecuencia somos ajenos a la tragicomedia de la vida de los que no
pertenecen a nuestro pequeño mundo…
Llovía como suele llover en Monterrey: a cantaros y sin
previo aviso; como nunca la sala de consulta externa de urgencias, que se
encontraba en el lúgubre pasillo atrás de la sala de urgencias, tendría dos a tres pacientes, solamente
esperando resultados, reinaba el aburrimiento entre los internos y residentes…
Es la paz que precede a la tormenta, siempre llegan después del
aguacero - observo alguno de los presentes… el calor y la humedad
causaban un bochorno sofocante…
Pasada la media noche, de la nada, hizo su aparición una
diminuta figura femenina, pelo largo y busto generoso, vestida al estilo
“potranquita”: botas, jeans con todos
sus aditamentos y colguijes; estaba mojada hasta calar los huesos… cargaba un
bolso que se veía enorme comparado con ella, y en la forma en que lo sujetaba
bajo el brazo como si no lo quisiera
soltar, denotaba la importancia de su
contenido … tenía la cara triste, no concordaba con la atractiva figura de la
“vaquerita de rodeo” que intentaba dar con su
desleída vestimenta…
-Me duele la
garganta, casi no puedo hablar y me duele el pecho… comento mientras se
llevaba la mano al cuello
- Pásele… se
acercaron dos a médicos, percibieron que aunque bien vestida, su ropa estaba remendada
y olía a mescla de perfume barato y humo
de tabaco… perdieron el interés, la revisaron como si cualquier cosa y le dijeron:
- si, tome x cosa y se pondrá bien… ya
puede irse
Ella titubeo, los presentes volvieron a su ensimismamiento,
ignorándola, esperando a que se perdiera en el pasillo…
Alguien atino a preguntarle - ¿algo mas madre?
Ella la miro con esa cara de dice todo sin decir nada y balbuceo: Necesito hablar con alguien...
La doctora se levanto y la acompaño a el pasillo… ¿quieres una coca?... se sentaron en
las desvencijas sillas y ella comenzó a contar…
Yo no soy así… mi esposo se suicidio por las deudas cuando
se cayó el peso, tenia su taller… mis papas no me quieren en su casa porque los
niños hacen ruido y no podía aportar mucho… cuando nació mi tercer niño, estaba
embarazada cuando mi esposo se fue, una señora me ofreció trabajo de secretaria
en Reynosa, pero era un engaño y me
quito a los niños y me rentaba a los gringos aunque estuviera recién parida y
si me negaba me amenazaba con desaparecer al bebe, pero me escape … ahorita trabajo en un
centro de baile, la canción a 10 pesos... o 20 a veces… y de dia afano en de
intendente en x tienda… pero no completo…
El residente encargado llamo a la doctora y le indico- Ya m´hija, deja a la vieja, que se vaya,
es corriente, te va a pegar los piojos … ponte a hacer algo de provecho… la
lluvia arreciaba y la sala seguía sin un
solo desafortunado paciente, solo se oía la risa de los internos de departían, ajenos a lo que les rodeaba
Si se tiene que ir
doctora, ok… ya no le quito su tiempo…
No, no tengo
pendientes… me estaba contando… contesto la doctora y se sentó de nuevo a
su lado
Le conto del sacerdote que le ayudo un tiempo dándole
trabajo, pero las intrigas de obligaron
a dejar esa ocupación por no perjudicar al hombre santo –el único que no le pidió nada a cambio- de cómo soportaba a
borrachos y drogados, como se cuidaba de las otras muchachas del trabajo y de
los padrotes que querían explotarla y meterla a las drogas – todas se drogan doctora., pero yo no, porque aquí donde me ve, yo soy decente y tengo que darle un ejemplo a
mis hijos, yo no me prostituyo ni me
meto con nadie, ni novio tengo…
Le hablo de sus niños y de como los queria pero que no los queria ver sufrir hambres ni frios - de su rostro escurrían gotas de agua, tal
vez del pelo mojado - pero hay días como
hoy, que ya no soportaba tanta carga… la soledad es mala consejera doc.…
Una ambulancia llego con sirena abierta a la entrada, señal de que habría que hacer
algo…
Ahora si ya voy doctora…
se va a ocupar, mis hijos están solos y ya es muy tarde, ya van a ser las 4…
hay le dejo esto, ya no lo voy a usar- saco una bolsa de cartón, arrugada y
la dejo en la silla… mil gracias, de
nuevo… dirigiéndose a la salida, donde un relámpago ilumino el dintel y
dibujo a la diminuta figura y al siguiente instante, desapareció tal cual como
había llegado…
Pasaron las horas y llego el cambio del cambio de
guardia, la rutina de la mañana, todo
seria igual, solo que la señorita de limpieza del área de urgencias, trajo a la
recepción la bolsa que dejo la mujer… contenía
una caja de diazepam y un bote de veneno para ratas…
Anecdota cortesia de ACCC
a veces la mejor medicina no es la que recetan los medicos .. sino el simple detalle de que dediquen unos minutos a escuchar lo que un paciente tiene "atorado" en el pecho y no sabe con quien desahogarse.... total ... se cobra como consulta ....
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