Solo no le diga a papa que le quedan pocos meses de vida, doc - solicito el muchacho al médico cuando este le informo que tenía cáncer y que el anciano moriría pronto…
Meses no, hijo… si acaso semanas – le sentencio el médico – pero ok, dale una buena vida a tu viejo estos días que le quedan…
El muchacho contuvo las lágrimas, dio las gracias con una dignidad marcial y se dirigió a la sala de internamiento donde lo aguardaba el paciente y el resto de la familia.
Que te dijo el Dr. hijito – pregunto la mama, temerosa de que las palabras que emanaran de la boca de su vástago, seguro serian de dolor…
Nada mama... solo que el viejo trae un pedo atorado y que es cuestión de que se tome sus pastillas… y que vallamos al rancho y de paso le hagamos una manda a San Juan… contesto asertivamente el joven, con el aplomo de de aquellos que se atreven a mentir certero de que su mentira era piadosa...
Bendito sea Dios!! - exclamo la mujer mientras abrazaba al anciano que también sonreía… - gracias a la virgencita y al doitor se nos hizo el milagro...
Entonces ¿ya nos vamos? - pregunto el anciano - porque los animalitos se quedaron solos en el rancho...
Cuenta un familiar del anciano, que este nunca se entero que tenía cáncer y creía que el problema realmente era “un pedo atorado”… y que su hijo se paso velándole el sueño y dándole tiempo de calidad y cantidad… el día que falleció el hombre, lo hiso en su casa, apaciblemente, rodeado de sus seres queridos, a los que les sobrevivio dos años mas después de el alta del hospital...
No cabe duda que solo Dios sabe hasta que día debe de vivir una persona y cuan catastróficas serian las malas noticias en su salud y cuan importante es el núcleo familiar…

muy cierto,el apoyo de los seres queridos es crucial para buena calidad de vida, no hay que olvidar que los pacientes son seres humanos con nombre y sentimientos, no sólo son un Diagnóstico, que tenga buena semana mi Dr.
ResponderEliminar