miércoles, 5 de marzo de 2014

Carta de un médico a un paciente enojado


Estimado paciente:
EL día de hoy no ha sido bueno. Te disgustaste porque no estuve para ti, al momento que lo necesitabas. Esto me contraria y me pone a meditar acerca de algunas situaciones que pasan en la consulta en forma cotidiana en relación a la agenda, el tiempo que se le dedica al paciente y los asegunes que se suscitan…
Si bien es cierto quedamos que te vería  fuera de mi horario habitual de trabajo, ya que tú no puedes acudir debido a tus múltiples ocupaciones, dicha cita no la confirmaste como quedaste, ni verificaste que yo supiera que si asistirías. Solo se te ocurrió que yo estaría para ti, fuera del horario habitual y que dentro de mis ocupaciones, estaría al pendiente de tu asistencia, si es que decidías ir. ¿No se te ocurre que tengo muchas otras cosas en la cabeza como para acordarme de un paciente que vi una ocasión hace tiempo y ahora me escribe un mail para ver si lo puedo atender y que  también que tengo una  vida fuera del consultorio? esperas que yo me acuerde de su cita, pero tú no confirmas oportunamente…  

Acordándome de tu mail, te espere. Me quede media hora fuera de mi turno, además de 15 minutos más para darte oportunidad a  llegar y no llegaste, bueno, si llegaste, pero 25 minutos después de tu cita pactada, que no confirmaste¿Cuánto crees que debía esperarte más?  Ciertamente a los 10 minutos de  retraso llamaste de “que ya ibas para el consultorio”  pero nunca mencionaste si tardabas dos, cinco o treinta minutos, ¿Qué te hiso tardarte? ¿Era justificado que te retrasaras? ¿No era urgente que te viera?  ¿No era tal la prioridad de tu salud que deberías de dejar lo que estás haciendo para acudir a tu cita?... entonces,  no era urgencia que te atendiera, era comodidad de ser visto cuando tenías menos ocupaciones… es decir: yo sí puedo retrasar mis actividades, pero tú no puedes suspender las tuyas en pro de tu salud y llegar puntual a la cita.
Ten en cuenta que retrasar el momento de la consulta, los problemas de salud siguen evolucionando, presentándose  después el agravamiento del cuadro y necesidad de ser visto “con urgencia” (si tus actividades te lo permiten, claro)… y resulta que el medico es el culpable, por no date espacio en su agenda…
A fin de cuentas, de esto vivo, No tengo un sueldo, ni vacaciones, ni aguinaldo, ni seguridad social, por lo que debo de cuidar a mis clientes y tolerarles muchas informalidades.
Al igual que tu, muchos pacientes piden cita urgente… sin embargo estarás de acuerdo  que las urgencias se atienden en urgencias, pero como haya sale caro, mejor vas a consultar a la oficina, donde obvio, quieres ser visto ya, sea válida tu urgencia o no.
El tiempo no lo puedo duplicar, pero ¿Cuánto crees que sea conveniente en tiempo para que un médico te interrogue, te revise,  haga un juicio clínico y razone los que va a recetarte, te lo explique, haga la receta y la nota del expediente? Las autoridades dicen que 15 minutos, yo pienso que debería de ser una hora,   pero para fin práctico lo cerramos en 30 minutos.  Trabajando 8 horas al día debería de ver 16 pacientes diarios por simple aritmética. Los espacios en agenda se van llenando, (porque algo hemos de estar haciendo bien o a lo mejor no hay otra opción)  y si me pide cada paciente verlo lo más pronto posible (léase ya)  por ser  “urgente”, solo me quedan 3 cosas por hacer:
1.- o empalmo pacientes, con la consecuente disminución de tiempo para dedicarle a cada uno, lo cual nadie está dispuesto a dar su tiempo por otro paciente… todos quieren sus 30 minutos… y yo me tengo que chutar la cara de cada paciente al que tengo que recortarle el tiempo para verte o bien disculparme por el retraso consecuente de verte intercalado.
2.- o te agendo otro día, lo cual te incomoda porque tú tienes urgencia en ser visto
3.- te veo fuera de turno, pero ¿estás dispuesto a pagar por ser visto a deshoras una tarifa mayor? No verdad. Entonces ¿qué me motiva a verte fuera de turno, por un mismo precio de una cita normal y además llegas tarde? En Estados Unidos se contempla que se cobre si es fuera de turno,  y seguramente no te atenderá el mismo médico, además se cobran las consultas por teléfono y el medico tiene cierto límite de pacientes que puede ver por cartera de clientes al día, para evitar errores y la fatiga de juicio…
Me reclamas que no te puedo ver urgente que hay que posponer cita por 2 a tres días, bueno ya te explique algunas de las razones. Sin embargo también se te ofreció ser visto un día anterior, cita que cancelaste justo unos minutos antes de la hora, con lo cual yo me perdí de comer con mi familia, porque la agenda se modificó para ti (Para ti son importantes tus negocios, para mí, mi familia).
La problemática del horario  y las disponibilidad de citas en las que el paciente es atendido, se agrava con la informalidad de los que llegan tarde a su cita, lo que no solo trastorna la agenda del consultorio, sino la de cada paciente que está agendado después del impuntual, y al día normalmente son dos a tres los que descuadran la fluidez del día, y claro hay que atender a los impuntuales amablemente. También el ausentismo de los pacientes (que como comente, de esto vivo e impacta directamente en mi bolsillo y el bienestar de mi familia) que no tengan la cortesía de avisar que no podrán asistir con tiempo, para poder dar la cita a otro paciente, claro que no me es nada simpático. ¿Cómo esperas que te vea sonriendo la siguiente vez que vas al consultorio, si me hiciste perder tiempo y dinero y le quitaste la oportunidad a otra persona de ser atendido?
Pero el colmo, es que te desquites con la asistente, ya que en todo caso ella recibe indicaciones mías.  Y después de vociferarle, a mí me hablas muy políticamente. Toma en cuenta que llegaste tarde por tu culpa, por tus circunstancias  y falta de previsión del manejo de tiempo. Ok yo debía de estar allí si ya habías avisado que ya ibas, pero  ¿Cuánto crees que debía esperarte? ¿No consideras irrespetuoso que alguien te dé de su tiempo y llegues tarde? Y respecto a tu molestia… tu tiempo es tan importante como el mío… técnicamente, me debes los honorarios de dos consultas pues fueron dos días los que dedique tiempo para ti y no acudiste, cuando pude dedicar ese tiempo a otra actividad u otro paciente.
¿Te molesta que no te haya visto?
A mí me molesta haber estado esperándote inútilmente y perder 45 minutos de mi vida en nada productivo.
Enójate contigo… que el que llego tarde a la cita, fuiste tú.
Sé que  eres persona culta y podrás, sin resentimiento, obtener alguna idea de las líneas que te he escrito.  Y si tienes a bien, platicamos de otros temas respecto a la relación médico paciente. Hay muchos asegunes y claro esta podemos dialogar y sacar algo de provecho de esta mala experiencia.

PD mi política es que si yo llego tarde o me retraso, siempre me disculpo y hago descuento de consulta o se da la consulta de cortesía según la severidad de la tardanza. 

sábado, 6 de julio de 2013

Muchos problemas, pocos resultados...


Y resulta que el malo es el medico


Hace días una señora en sus 40,  fenotipo promedio,  uñas de acrílico,  muy bien arregla y peinado de salón,  acudió a consulta acompañando a una delgada y pálida  adolescente por problema de acné… 
- Además  doctor,  aprovechar para ver que le recomienda para el pelo porque se le cae mucho desde hace  varios meses, que cremas debe usar para la piel áspera y que indicaciones  o cremas le manda porque le  huelen los pies… 
Normalmente se conceden 30 minutos de consulta para hacer un interrogatorio, checar al paciente, razonar el diagnóstico meditar la receta y explicar las indicaciones,  pero al dividir entre tantos problemas la consulta la calidad mengua porque hay que hacer todos el proceso de cada problema   en el mismo tiempo. 
Para acabar la consulta, al momento de estar explicando la receta, la mujer  se acordó que la adolescente tenía un lunar en la planta del pie y quería que se lo revisara… 
- Y de una vez  dígame, abusando de su bondad,  que cosméticos y cremas uso, porque ya estoy entrando  a  la menopausia y no tengo  tiempo de volver después…  
Esto extendió la consulta 30 minutos  (costea mas responder la "preguntita" que hacerle entender que debe de agendar y que no es nomas decir marcas...),  porque había que explicarle  como usarlos y si no los encontraba cual era otra opción… porque obvio no se conformaría solo con la indicación… y es difícil en muchas ocasiones dar el cortón  en  el consultorio, simplemente hay gente que no se deja...
Se extendieron las correspondientes  recetas, indicaciones y solicitudes de laboratorio de la adolescente  y las indicaciones "por escrito" de los cosméticos de la mujer y se cito en 45 dias...
Al finalizar la consulta, solo pago  los honorarios de la adolescente ( 5 problemas +  recomendación de cosméticos por el mismo precio además del retraso  de la agenda no programada de la señora …) pues ella no había “consultado”
La siguiente vez que vimos a  la paciente fue 3 meses después en una cita "urgente" porque el medicamento no le estaba funcionando y traía muy grave el problema, esto es  6 semanas después de la cita  programada para ver resultados de laboratorio (que ni tubo animo de por cortesía avisar que no iría…)
 Lo incomodo de la situación es que la señora   exclamo nada mas entrando al consultorio
-Su  tratamiento no  le sirvió nada a mi hija, pobrecita mire como tiene de horrible su cara llena de granos, se le sigue cayendo el pelo  a puños y el olor de pies no se ha ido… 
-¿Los estudios? - le cuestione intrigado, pensando en mil y una cosa que hubiera pasado por alto y por eso no hubiera resultados...
-No se los hice, no tuvimos tiempo y anduvimos fuera varios días… ¿eran importantes?
Repetimos el interrogatorio en busca de nuevos datos  además de preguntar como uso el tratamiento…
Claro  cómo iba a servir el tratamiento si de su boca confesaría que por ser “muchos medicamentos”  solo había comprado en “similares” algunos,  ya que el maquillaje le había salido muy caro en McAllen…
... y para colmo, protesto el cobro de la cita subsecuente, pues era revisión de un tratamiento  que no habia funcionado...

No cabe duda... cosas veremos y viviremos en este mundo...

viernes, 28 de junio de 2013

Como te ven…

“Por tus vestimentas te juzgaran…”  reza la oración de Esculapio a su hijo, perdiéndose en el tiempo sus orígenes, pero más actual, no puede ser…


Muchachos, la medicina debe de ser holística – sentenciaba el maestro, mientras se paseaba por las filas de el auditorio, siempre con el ceño fruncido, siempre exasperado… deben de ver al paciente como un todo, como persona, como enfermo, como ente biológica, como miembro de una sociedad… 


Su figura desaliñada, su mal proporcionado fenotipo, que hacía que no le sentara bien su atuendo, su escaso cabello relamido tratando ocular su andrógina alopecia y su particular forma de hablar, ahogada, ronca, hacían de él objeto fácil de los chistes fuera del salón y dentro de él, siempre estábamos conteniendo la carcajada, ante lo que considerábamos una figura caricaturesca,  para muchos carente de valor,  frente a sus contraparte bien vestidos colegas, mucho más agraciados físicamente, pero menos comprometidos con la enseñanza…

Este es el catéter de Swan-Ganz… ¿lo conocen?  - saco un catéter usado aun con restos de sangre, envuelto en una bolsa trasparente, de su descuidada y sucia maleta de piel… ¿para qué sirve? … hablaba mientras sacaba de su envoltorio al artefacto, mostrándolo a los alumnos como quien muestra el santo grial... ni uno atino a decir nada… El maestro rebufo  ahogadamente ante la indiferencia de el auditorio, como siempre, un auditorio apático,  hostil y  ensimismado… El maestro  se llevo la mano a atrás de su cabeza y tallo  con fuerza, con desesperanza, como aquel que espera enseñar mucho y no tiene tiempo … ni foro que le escuche

En los pasillos de cirugía como pocos de los profesores lo hacían,  se le podía ver a fuera de su turno de academia, obsequiando su tiempo, explicando radiografías y escuchando conclusiones, disertando teorías de la patología, siempre exigiendo más a sus grupos…  “no puede ser, usted es un privilegiado alumno de cuarto año, ya debería de saber esto, es su deber leer mas allá de su libro de texto…” recriminaba a los estudiantes cuando preguntaba cosas que a su consideración ya debían de manejar… y siempre terminaba  la sesión rascándose la nuca… un poco mas incomprendido por sus alumnos, que aseguraban el maestro “se la bañaba” con sus preguntas… 

Muchas historias se decían, que si era un desheredado del sistema, un genio incomprendido venido a menos o un excéntrico cirujano que no sabía de qué lado masticaba la iguana… y claro, el “feito” de cirugía por ser el que exigía diéramos más de lo dábamos… 

Solo sé que la mayoría que tomamos clase con el, no lo aquilatamos cual debimos…


Ahora muchos entendemos, tarde, que la medicina debe de ser holística y que debíamos haber  leído más allá del libro de texto…

(Con todo respeto a quien nos enseño cirugía mas allá de nuestra juvenil negligencia académica y quien opine lo contrario, puede ir a Chihuahua a un baile...) 

viernes, 14 de junio de 2013

Malas noticias...

Por mas años de estudio y experiencia nunca estas suficientemente preparo para enfrentar ser el portavoz de la sentencia...

Sentado en la silla del sobrio consultorio particular, aquel alto y moreno trabajador de la construcción, vestido con su ropa de faena color caki, maltratada pero pulcramente aseada, mantenía sus lustrosos zapatos de trabajo bien plantados sobre el piso; observo como el médico contraia el  grueso entrecejo forjado por las horas de concienzudo estudio y de como apretaba los dientes  y fruncía la boca al revisar  los examenes que hacía dos meses le había pedido.
Ese gesto lo decia todo... 
 Los estudios los llevaba hasta ese dia  porque no había podido juntar lo necesario, por otros compromisos de pagos de la vida diaria… 
Solo, sin que nadie lo acompañara para no preocupar a la familia, acudió a recibir las noticias que le marcarían el sendero por el que transitaría su ahora depreciada existencia.
El hombre había comenzado con una fatiga inusual, se le caían los objetos y  presentaba un tic que hacia reír a sus nietos. Cuando comenzó a tropezarse y a batallar para hablar decidió ir a consultar.
Múltiples diagnósticos, tratamientos, estudios y cientos de pesos gastados porque en su servicio médico no salían de su diagnóstico de "fatiga crónica" , "cosas de la edad" y “usted quiere incapacidad”, le llevaron con aquel  novel médico particular que estaba de moda por lo acertado de sus diagnosticos, buscando alivio a su cansancio y torpeza…
Entonces ¿es la enfermedad que usted me dijo, la del beisbolista…? – se atrevió el hombre a pronunciar, rompiendo el sórdido silencio que mediaba en la habitación.
Como la “enfermedad del beisbolista” a la que se refería el hombre, es la enfermedad de Louis Gehring, exitoso pelotero que trunco su carrera por presentar ESCLEROSIS LATERAL AMIOTROFICA o  por sus siglas “ELA”, enfermedad degenerativa neuromuscular que ocasiona parálisis progresiva hasta la total minusvalía conservando solo los movimientos oculares, y por ende, cruel de inicio y mortal de necesidad… y que solo escuchar esas tres letras “ELA” crispa a los versados en el tema.
El otrora omnipotente  galeno, sentado en su majestuosa silla, desde donde momentos antes creía jugar a ser dios al creer dar salud o alivio a los achaques y disfuncionalidades de los que a él con fe acudían por ser públicamente sabido que era atinado en el diagnostico y contundente en la terapéutica, no pudo más  que tragar saliva,  lo que le causo un profundo y agudo dolor en la garganta… y en esa fraccion de tiempo, ante la imagen que se presentaba ante él, la de una gallarda y inexpugnable  atalaya que se derrumbaría  no ante sus enemigos, sino por algo que no pudo prever: su propia manufactura, persibio lo crudo de su propia naturaleza: humano, imperfecto, finito.    … y que ni él ni otro poder sabido en la tierra, podría detener la progresión de la enfermedad en un hombre que por demás estaba sano.
- Si. 
Contesto desde lo más profundo de su silla, asintió con la cabeza y guardo silencio, mientras su estomago le quemaba, el corazón le latía a mil y por poco libera una lagrima de esas que son por coraje, impotencia y dolor ajeno… El y su ego, se fueron haciendo pequeños en esa majestuosa silla… 
Asi, súbitamente, era de nuevo un simple mortal.
El silencio se hizo denso, sepulcral  y los segundos pasaban marcados por el reloj de pared escuchandose  como martillazos en cantera...  El bullicio de fuera del consultorio ponía toque bizarro a la situación, diciendo “la vida continua, y el tiempo se va”
El paciente, en su posición de hombre recio, inquebrantable "tal cual debía ser ...", comprometido  proveedor y cariñoso cuidador,  pudo sentir la empatía y pesadumbre de su médico (antes tan distante y ahora tan cercano a su tragedia),  comprendió que sus sentencia estaba dictada, cerro sus  obscuros ojos, hecho la cabeza hacia atrás y exhalo un suspiro, tal cual lo hacia para reposar unos segundos en los dias de mas pesada faena en su duro trabajo...
Pasaron unos segundos más y  el intercomunicador quebró el silencio para informar que seguía otro paciente…
El paciente recupero su postura y bajo la cabeza, su frente revelaba, a pesar del aire acondicionado del consultorio, un leve roció de sudor.  Mirando al piso y manteniendo fuertemente  apretadas sus rugosas manos sobre las rodillas  , no pudo mas y dejo escapar un par de pesadas lágrimas…acto seguido con el dorso de la siniestra retiro  la evidencia húmeda de su realidad y exclamo:
-Usted disculpe...
El medico torpemente atino a extenderle un Kleenex
-Entiendo - prosiguió- Mi hija me leyó al respecto en Internet... ¿Que sigue doctor?
¿Cuándo me voy a morir?



lunes, 13 de mayo de 2013

Herencia


El viejito y la pistola

El Sr. Ayala,  octogenario hombre, bajito y calvo, que tiene la mirada dulce de aquellos pocos hombres  que sin pretensiones, han vivido de forma humilde una buena vida, tomando las cosas como vienen, se veía ese dia algo emocional, tal vez inquieto, llevando un paquete que abrazaba como un niño a su juguete más querido,… ese día no acudía  solo por saludar, como lo hacía al menos  una vez al mes… 
dermatologo cantu anecdotas historias

Algunas de esas veces me traía a enseñar algunos objetos raros, de esos que los abuelos suelen guardar: fotos, libros, medallas de la guerra, balas antiguas… o veíamos en internet videos de las guerras, de armas y de la historia en general… siempre eran amenos esos 10 a 15 minutos…
Después de los saludos y de ponernos al día de la inseguridad, de política, de su próstata y de la salud de la familia, me sentencio:

No se vaya a ofender doctor, pero le voy a dar una objeto que es de mucho valor para mí-

Metió la mano ceremoniosamente  en la bolsa cartón de medio uso, saco una franela roja y de ella  lentamente desenvolvió  un estuche de piel, y ante mi asombro, saco una pistola plateada, finamente labrada y acerada, que dejaba ver su antigüedad,  pero esmeradamente cuidada.
Sorprendido le cuestione
 -¿Y eso?
-Es para usted, no me haga el desprecio
-Híjole don, pero es  demasiado, no puedo aceptarle este regalo, es un arma de colección, debe de costar mucho…
-Si doctor, debe de costar x cantidad, ya las he visto en el internet… por eso se la quiero regalar a usted… me contesto  el anciano- me lo regalo mi abuelo…

Cuando tenía 15 años, su papa lo saco de la escuela y lo puso a trabajar, ya que “ya era hombre”, lo que le trajo mucho pesar… su abuelo, al verlo acongojado y ante la injusticia,  le llamo en privado y le dijo – “te voy a dar algo que mi papa me dio cuando deje de ser niño, lo había guardado para ti y este es tu momento” y de un estuche al fondo de un desvencijado ropero saco el mismo paquete  que traía el sr Ayala  el día de hoy…

Me conto que su bisabuelo fue quien la trajo de España y que había luchado con los franceses cuando el Káiser Guillermo … así que tiene tiempo  y tiene mucho valor sentimental, dijo entrecortado -pero ya soy mayor y pues no quiero que cuando yo falte, se quede arrumbada… y yo se que usted valora estas cosas y la va a cuidar… y dejo correr una lagrima de uno de sus ojos azul profundo… no tengo a quien dejársela, y no me gustaría, usted sabe… la usaran mal o no supieran lo que significa… enjugándose las lagrimas, acaricio las cachas y el cañón del arma y a continuación  la deposito en mis manos
 – Por favor no me haga el desprecio…

Conservo esa arma en mis artículos personales, recordándome que a veces, en nuestro trabajo, nos volvemos parte de la familia de nuestros pacientes, y algunos de ellos, trascienden en tiempo y espacio a través de nosotros… y pienso, si algún día tengo un hijo, heredársela y contarle del señor Ayala, el hombre calvo de pacifica mirada y de su bisabuelo, el que lucho contra el Káiser…

lunes, 22 de abril de 2013

Lo que un dia fue, no sera...


La vida se les pasó de largo… su momento, su oportunidad, su tesoro, se les fue mes con mes. 
Ya paso el tiempo… los bochornos, cambios de humor y el insomnio marcaron el final de su privilegio… se les paso por una y mil razones, pero al fin y al cabo el resultado es el mismo: ya no podrán experimentar la dulce agonía  de parir el fruto de sus vientre… ahora se quedaran a cuidar los retoños de sus convivientes…
maternidad 10 de mayo

Circunstancias hay muchas, el novio que no cumplió, la que procrastino su destino, la que se quedo a cuidar a los papas por que así mandaba la sociedad, la que en estudiar se le fue el tiempo y la que se quedo esperando al príncipe azul… todas son una misma, solas, relegadas y olvidadas, probablemente no tendrán quien vea por ellas en sus últimos días… irán por la vida con esa falsa sonrisa que dice que no importa, pero en su interior cargaran las lagrimas que no pueden derramar cuando ven a algún bebe y desearían tener la oportunidad de sentir esos pequeños labios mamando de su ahora seco busto…

Con suerte, sublimaran su frustrada maternidad, vivirán sus días exaltando lo bello que es tener todo a sus posibilidades y agradecerán no tener que preocuparse porque si llego o no llego el crió y esas cosas que suelen atormentar a las madres… pero siempre cargaran en su corazón el dolor de saberse no especiales, infortunadas, desagradables ante los  ojos de los machos que no preñaron su otrora fértil útero… sufrirán  silenciosa envidia de las demás agraciadas o no, física o mentalmente , pero que pudieron tener la dicha de ser madres, con o sin merito…

Vaya pues un homenaje a todas esas hermosas mujeres , que se quedaron esperando  la oportunidad de ser madres…

lunes, 15 de abril de 2013

Tu, la misma de ayer, la incondicional...



-Como que siento un vació  como que una molestia en el abdomen, sin ganas y a veces me mareo… relataba con una seductora voz infantil, la paciente que acudía por primera vez al consultorio, la pose erguida con la pierna entrecruzada enmarcaba el bien cuidado maquillaje y acomodo de el peinado; la blusa, desabotonada  más de lo debido, dejaba ver  un busto por demás turgente, desbordante, y  en la divina división entre el derecho  e izquierdo,  una ostentosa cruz con piedras verdes… a lo sumo, tendría 19  años … estaba acompañada por una no tan agraciada amiga, que se veía más  preocupada que la susodicha… 
¿Uh, que más? -  Interrogo el médico a la escultural “señorita”… que no dejaba la pose de niña desprotegida
Pues no se… me duele el busto, y pues “lo de cada mes” no ha venido dijo la fémina, mordiéndose el carmesí de sus labios, denotando algo de inseguridad ante la pregunta… pero soy irregular, a veces viene cada 30 o , cada 60, depende…
¿Tiene vida sexual activa? …
-¿Cómo?.. hizo una mueca  bien ensayada cara de desconcierto,  mientras movía vertiginosamente el pie que tenia al aire, decribiendo circulos...
-Qué si “coges”, mensa!!...le observo la amiga, mientras se ruborizaban sus postpuberes mejillas
 -Pues... sí, pero los muchachos me cuidan…
-¿Cómo?- La interpelo el médico, con un asomo mas de morbo que de curiosidad científica, ya que parecía la niña que no quebraba ni un plato - ¿los muchachos la cuidan?... ¿tienes varias parejas?
- No tantas… hay que pena, doctor…Pues,  con el chófer, en la mañana, luego el patrón nomas de vez en cuando, pues esta viejito, pero siempre usa gorrito...  los sabados a mediodía con  el  de la fonda , y con los muchachos del taller pues no siempre, pero es dos o tres veces por semana, cuando hago inventario me quedo un rato con ellos y pasan cosas… y con esta mensa también tengo mis cosas, por eso viene conmigo… explico dejando un aire de  “no pasa nada”; la compañera, bajo tímidamente la cabeza al verse descubierta en sus impúdicas actividades
- Hay que hacerte estudios, probablemente estas embarazada
- ¿Cree que pueda ser de mi novio? - interrogo la joven- Es que con el solo lo he hecho por “encimita” ya sabe, sin que… pues… ¿si me entiende verdad?...  es que no lo he hecho bien bien con él, para que no piense que soy  liviana…

Cuídate de las aguas mansas…

sábado, 30 de marzo de 2013

Hey, guera...


La intención de curarse, dicen los Psiquiatras (y que si alguno de mis lectores es psiquiatra, me corrija)  esta en la intención de pagar el costo de la atencion.

- Entonces ¿no me va a dar muestras doc?
Exigía la paciente que  acaba de atender al médico… 
- Está bien caro el medicamento y tengo muchos gastos, dame aunque sea los protectores solares para ahora que valla a Can cún... andale ya sabes, de los que le dejan originales de cortesia o de muestra ... ¿apoco no le dejan?
Mientras el medico llenaba el expediente y aguantaba el tono chocante de la sufrida mujercita salida de una portada de ELLE
- No mi’jita, los representantes no han venido y no han dejado nada…  
Le contesto, casi cortante, a la femenina figura  artesanalmente vestida con lo mejor de los owlet de McAllen,  adornada sus muñecas con cantidades incontables de swarosky en la diestra y un Cartier en la siniestra… había pasado toda la consulta mostrando su escote y su bronceada piel, y olia de esa forma que solo en las tiendas de la Del Valle encuentras..

Con un gesto de enojo se despidió la socialité, casi azotando la puerta…
La asistente, con cara de "que le hizo doc" paso al siguiente paciente, un niño con impetigo contagioso…
-Mandeme medicamento del gueno doctor, no de los similares esos que no sirven pa´na, si son inyecciones mejor, aunque estén caras…
-No te preocupes te voy a indicar lo adecuado para tu muchacho… hay tengo unas muestras que pueden servirte
-No doitor, ni dios lo mande, no se preocupe yo pago la medecina de mi´íjo, acabo de  “rayar”, álcelas para alguien que tenga necesidad… gracias gracias que diosito lo bendiga… ¿se lo traigo a consulta cuando?...
Se despidió el humilde matrimonio… furtivamente, el medico  alcanzo a ver por la entreabierta puerta como cada uno sacaba el sobre de la raya y sacaban los arrugados billetes, los juntaron y pagaron la consulta, se despidieron de la recepcionista cariñosamente…
- La vemos la próxima semana,  a ver que le traemos del rancho…
Al cerrar el día, la señorita de recepción presento el corte de honorarios al doctor
Faltaba uno de los pagos.
-Es el de la señorita "pipiris nice" la que dice que es de su familia, esa que es muy coqueta y siempre anda enjoyada...
El medico se quedo con cara de what?
-Me dijo que ya había hablado con usted, que se le había quedado la tarjeta en el carro y que luego pasaba a pagar la consulta y se salió así nomas, no me dio tiempo de alcanzarla…


domingo, 24 de marzo de 2013

Me dicen el asesino por hay...


Era una de esas tardes de fin de semana, domingo para ser exacto. 
Como es normal en muchos de los hospitales, donde la sala de espera esta por lo común a rebozar las siguientes 6 a 24 hrs después de algún juego de la selección o del equipo local,  los llantos, los quejidos, el olor a humanidad, a humedad, a moho, no podían faltar y para colmo, no solo  urgencias, también las salas de internamiento  y cuidados intensivos lleno a  reventar…
- Haga algo, que no ve que es urgente!!
 Vociferaba uno de los tantos familiares que acompañaban al ya conocido paciente que tenia el hígado destrozado por alcoholismo crónico. 
Sería su enésima ocasión que llegaba deshidratado, amarillo, oliendo a lo que huelen los alcohólicos y con pérdida de la conciencia. Su respiración estertorosa y su estado estuporoso denotaban el grado del problema...
No sería la primera vez que lo traían así, sobre todo después del partido local, y n veces había sido dado de alta por el médico en condiciones estables…
- Tenemos lleno en este momento, no tengo donde ponerlo, ya di indicaciones y nada mas haya espacio lo pasamos…
El galeno respondió con aplomo, tratando de explicar su situación a la ya conocida problemática  familia.
- Si se muere mi papa va a ser su culpa!!! Si se muere es porque usted lo mato! No lo quiso atender y lo voy a demandar!!!
Termino de vociferar el más rudo de los familiares
El médico,  bien parado sobre sus talones le respondió, pausada y firmemente:
- ¿Es mi culpa de que se muera?  Yo hago cada vez que me lo trae todo lo posible… y ahorita no me es posible  darle una cama y tengo 6 pacientes tanto o más urgentes que lo de su papa y no puedo brincarlos…
- Si, pero si se muere es que usted no hiso nada…!!! Gimoteo la esposa
- ¿Mi culpa?  - Insistió el médico-  ¿Qué no hice nada? Culpa es de ustedes, de todos ustedes, que dejaron que este hombre se consumiera en su vicio y no hicieron nada y hasta le arrimaban su veneno…  La sala de espera  fue invadida por el  silencio frío que se siente cuando el medico  habla firme y conciso,  que obliga a ser escuchado porque pronuncia duras verdades que la familia no quiere ver
- Porque estamos de acuerdo - prosiguió el medico - que esto es porque aun hace 15 días, cuando lo di de alta se le indico que no tomara, y viene rezumando en alcohol… a ver ¿Quién le compro las cervezas?
El hombre que hace un momento estaba agresivo  solo apretó las manos y bajo la cabeza y el Dr.  concluyo…
Porque el que se las compro, ese, ese es el verdadero asesino del señor… ¿a poco no sabía que no debería tomar alcohol?
El familiar se llevo las manos al rostro,soltó el llanto  y exclamo
Solo quería pasarme un buen rato con el… no  creí que le haría tanto daño…

lunes, 18 de marzo de 2013

LO QUE OCUPE PARA PAPA…



- ¿Entonces no va a operar a mi papa?...
Le pregunto suplicante la mujer al Dr. L.  
El Dr. X nos dijo que usted ya sabia y que él iba a  estar en la cirugía, que si  le ponían la válvula a mi papa, iba  a ser el mismo de antes… Doc., si es por dinero, aquí le traigo las escrituras de una casita que tengo… no tenemos mucho, pero por papa, lo que sea… 
Los demás familiares,  que acompañaban al anciano, asintieron en la aseveración de la mujer… 
- Lo que queremos es que papa este mejor …
Corazón, entiende... -la interrumpió el médico, siendo lo mas delicado pero convincente posible, sabiendo que a la gente que quiere a sus viejos no entiende razones, y menos cuando se les niega lo que ellos esperan como una cura milagrosa:
 - No es por el dinero, tu papa no necesita esa cirugía, hágale lo que se le haga el daño ya está hecho y con válvula o sin válvula no va a cambiar su estado… tu papa deambula, come, va al baño solo, se vale por si mismo… a los 80 años, que se le olviden las cosas y actué como  lo hace es lo esperable, den gracias a dios de que se vale por sí solo y disfrútenlo mientras lo tengan…  quien se los opere les está haciendo mala chamba… y es una cirugía riesgosa, no son enchiladas… puede que no aguante la cirugía, se infecte, le dé u paro, … yo, no sé los opero...
Y se reclino hacia atrás en su sillón de escritorio, haciendo una mueca, viendo la decepción y molestia de los familiares que acompañaban al paciente, que hasta este momento no había participado en el dialogo 
Los familiares se miraron decepcionados los unos a los otros…
Bruscamente el doctor se inclino hacia adelante y se dirigió al paciente, al reparar que no se le estaba tomando en cuenta
-¿Cómo ve don Panchito, lo operamos? 
Pregunto el médico al delgado hombre que  sentado  frente a el, estaba expectante,  con los brazos cruzados, escuchando la conversación… el anciano se quedo pensando y abriendo los brazos exclamo… 
-Pos, yo no quiero… ni sé porque me quieren operar!! el otro doctor dice que es necesario, usted dice que no... vaya dios a saber!!
E hiso un ademan de aquellos que hacen los mayores cuando ya se fastidiaron en señal de que ya no les importa, termino diciendo:
-Hay hagan conmigo lo que quieran, total...
El médico asevero: 
-Todo está dicho… el paciente no quiere, ademas de  que no se requiere, así que no hay nada más que decir.
De mala gana la familia abandono el consultorio… 
Pasaron los días y el médico daria por finiquitado del incidente…
Meses después fue invitado por un colega a una reunión en una finca campestre 
Y esta We´ ¿de dónde? 
- Pues, fue el pago de una cirugía de un paciente. Ah!!  Que por cierto, tú no quisiste operar… 
Preocupado inquirió el Dr. L
- ¿Y cómo está el paciente?
-Pues de la cirugía salió bien, pero agarro una infección intrahospitalaria… ya sabes, así son los viejitos… a los tres  días se murió, y pues, no les iba a regalar la chamba… ‘ta padre la casita, ¿vdd?
Decía el cirujano mientras apuraba un trago a su chela bien helada…