domingo, 24 de marzo de 2013

Me dicen el asesino por hay...


Era una de esas tardes de fin de semana, domingo para ser exacto. 
Como es normal en muchos de los hospitales, donde la sala de espera esta por lo común a rebozar las siguientes 6 a 24 hrs después de algún juego de la selección o del equipo local,  los llantos, los quejidos, el olor a humanidad, a humedad, a moho, no podían faltar y para colmo, no solo  urgencias, también las salas de internamiento  y cuidados intensivos lleno a  reventar…
- Haga algo, que no ve que es urgente!!
 Vociferaba uno de los tantos familiares que acompañaban al ya conocido paciente que tenia el hígado destrozado por alcoholismo crónico. 
Sería su enésima ocasión que llegaba deshidratado, amarillo, oliendo a lo que huelen los alcohólicos y con pérdida de la conciencia. Su respiración estertorosa y su estado estuporoso denotaban el grado del problema...
No sería la primera vez que lo traían así, sobre todo después del partido local, y n veces había sido dado de alta por el médico en condiciones estables…
- Tenemos lleno en este momento, no tengo donde ponerlo, ya di indicaciones y nada mas haya espacio lo pasamos…
El galeno respondió con aplomo, tratando de explicar su situación a la ya conocida problemática  familia.
- Si se muere mi papa va a ser su culpa!!! Si se muere es porque usted lo mato! No lo quiso atender y lo voy a demandar!!!
Termino de vociferar el más rudo de los familiares
El médico,  bien parado sobre sus talones le respondió, pausada y firmemente:
- ¿Es mi culpa de que se muera?  Yo hago cada vez que me lo trae todo lo posible… y ahorita no me es posible  darle una cama y tengo 6 pacientes tanto o más urgentes que lo de su papa y no puedo brincarlos…
- Si, pero si se muere es que usted no hiso nada…!!! Gimoteo la esposa
- ¿Mi culpa?  - Insistió el médico-  ¿Qué no hice nada? Culpa es de ustedes, de todos ustedes, que dejaron que este hombre se consumiera en su vicio y no hicieron nada y hasta le arrimaban su veneno…  La sala de espera  fue invadida por el  silencio frío que se siente cuando el medico  habla firme y conciso,  que obliga a ser escuchado porque pronuncia duras verdades que la familia no quiere ver
- Porque estamos de acuerdo - prosiguió el medico - que esto es porque aun hace 15 días, cuando lo di de alta se le indico que no tomara, y viene rezumando en alcohol… a ver ¿Quién le compro las cervezas?
El hombre que hace un momento estaba agresivo  solo apretó las manos y bajo la cabeza y el Dr.  concluyo…
Porque el que se las compro, ese, ese es el verdadero asesino del señor… ¿a poco no sabía que no debería tomar alcohol?
El familiar se llevo las manos al rostro,soltó el llanto  y exclamo
Solo quería pasarme un buen rato con el… no  creí que le haría tanto daño…

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