lunes, 13 de agosto de 2012

Hojalatería y pintura



Sentado en la recepción, como escondiéndose detrás del periódico, se encontraba  el primer paciente de esa tarde de 22 de diciembre. Había llegado media hora antes de la hora pactada de su cita, pudimos observar que traía bien boleados los zapatos y usaba kakis  bien planchados, las manos bien arregladas y el pelo  bien engomado. No se quito el periódico cuando se le saludo…
Nos  instalamos y pedimos a la asistente que  hiciera pasar al paciente.
De 50 años aproximadamente, tez morena y lentes de pasta, soltó de escopetazo:
       -Quiero que me quite todas las cicatrices
Su rostro no evidenciaba gran daño solar, es decir supusimos que  trabajaba en oficina, e intuimos se trataba de un profesional, ya que portaba un gran anillo de graduación de  x universidad en su mano izquierda…
Realmente no tenia gran problema, nada que no fuera esperable para su edad, es mas, parecería demasiado pulcro en su cuidado.
Platicamos de las opciones  y expectativas, de tiempos y costos…
De pronto pregunto:
 - ¿me aseguras que voy a quedar sin marcas?
Se le dio explicación de lo que se podía esperar... pero no me dejo concluir porque sus ojos se llenaron de lágrimas y sollozo como lloran los niños que pierden  su juguete favorito… tomo un clínex, se quito los lentes y enjugo sus lagrimas:
-          Tengo 5 días de que ya no tengo trabajo… mi trabajo de 22 años,  me lo quitaron y se lo dieron a un muchachito… yo ayude a levantar esa compañía… y ahora me sustituyeron por alguien “actualizado”…
No supe que decir ante el quiebre del paciente…  pero el continuo  después de una breve pausa  donde inspiro profundo y pausado… como quien acaba  de encontrar alivio
-          Por eso vengo con usted… necesito verme bien para mis entrevistas de trabajo, porque  aun soy joven y no puedo quedarme sin  luchar… pero no puedo competir así con los muchachitos… así que estoy en sus manos…

miércoles, 20 de junio de 2012

PARA TODO LO DEMÁS, EXISTE MASTERCARD…



- Ándele Dra., déjeme salir nomas un rato - Suplicaba el paciente internado en cuidados intensivos a la Dra. G., que lo tenia internado porque el  robusto hombre de unos 55 años, pelo entrecano, tez morena  y de un mirar sereno se había infartado días antes y aun no estaba en condiciones ni de deambular… - regreso ahorita, se casa mi hija, y como lo va a ser como se debe, si no le doy su bendición… ándele por favor, es a las 8:00, pa´ las 10:00 ya estoy d’regreso… ándele no sea malita… realmente, “daba cosa” oír la suplica del hombre…
A medida que pasaban las horas, la angustia el hombre aumenta y se reflejaba en sus parámetros vitales, refería dolor precordial, su pulso y frecuencia cardiaca aumentaban,  se sentía mareado, pero no cesaba en su suplica
- Mi hija se casa, por favor…déjeme salir, le juro que la entrego y regreso,  luego luego…
La Dra. sentencio: 
-Si no se está tranquilo lo voy a tener que sedar de nuevo,… se va a volver a infartar y  entonces si, ni ahorita ni después, así que ya estese tranquilo… lo que me pide no se puede… ¿me explique?  … yo se que para usted es importante…
-Si doctora, usted disculpe… 
El hombre, en su calidad de hombre de los de antes, no se permitió derramar las lagrimas que arribaron a sus ojos…
Pasaron algunas horas, la rutina en cuidados intensivos  seguía su habitual devenir… entraron y salieron como siempre lo hacen, sin pedir permiso, enfermeras, doctores, las chicas del aseo… todo lo que normalmente sucede, así que nadie noto cuando entraron…
-Dra. G. ¿el paciente de la cama 4 tenia interconsultas? 
La doctora levanto la cara de los manuscritos que redactaba y frunció el entrecejo… vio  junto a  la cama del paciente a tres personas (una mujer y dos hombres), pulcramente vestidas de pitufo y bata, llamándole la atención que el paciente sonreía como cuando un niño  es obsequiado de algo muy deseado… las miradas de la doctora y el paciente se cruzaron, por lo que la Dra. intrigada y sin mediar palabra con su personal, se levanto  de su silla y se dirigió al cubículo… y alcanzo a escuchar: entonces ámense y cuídense como buenos cristianos, les doy mi permiso y mi bendición – mientras hacia la señal de la cruz sobre ellos, los jovenes estaban tomados de la mano…
Los jóvenes se incorporaron al entrar la doctora en el cubículo: 
-Mire Dra.!! Es mi’ija y su esposo, bueno ya meros, vinieron por su bendición ¿Cómo no voy a querer a una hija y aun yerno así…que me dieron mi lugar?  - en esta ocasión, el hombre no pudo contener las lagrimas… papa no llore!! -exclamo la hija, mientras lo abrazaba, su maquillaje se  corría por las  espontaneas lagrimas…
El otro hombre, dejaba ver bajo el “pitufo” un cuello  “Mao”, blanco con negro, como los que usan los sacerdotes católicos al oficiar misa… 
-Dra. Usted disculpe, pero hay ocasiones que es mejor pedir perdón que pedir permiso… le interpelo,  al interceptarla en el dintel  del cubículo…
-Sí, pero váyanse ya, porque  pueden meterse en problemas… hay señor mío!!  Me va sacar canas verdes!  El hombre enjugo sus lágrimas y casi soltó una carcajada, la Dra. regreso a su escritorio,  y a sus espaldas los presentes se despedían y a si como entraron, se esfumaron de la sala…
- Entonces Dra., ¿llamó a seguridad? – pregunto la enfermera que había observado todo - porque  se me hicieron sospechosas esas personas… ¿eh? ¿Qué le dijeron? ¿De donde eran?... Porque la muchacha se me hiso conocida, no es la…
-Esos doctores  tenían  un permiso especial… la interrumpió la Dra. Sin querer dar más explicaciones…
-¿De dirección, Dra.? Insistió la  ceñuda mujer…
-No, del de mero  “arriba” - respondió la Dra. sin apartar la vista de las hojas  que momentos antes había  dejado de llenar… -Póngase a chambear y  ya no ande de intrigosa – le ordeno sin voltearla ver - 
-Ah, no, pos,… si es así,  ok, con los  de la secretaria o del sindicato no hay que meterse… observo la mujer, mientras se disponía a realizar su ronda…

martes, 12 de junio de 2012

PREVISION ( si tienen issues morales, mejor no la lean)

¿Viste a la güerita? ¿Qué le notaste? 
¿Nada? Voy voy… ¿Apoco no está bien buena?  ¿Apoco no te la “hechabas”? 
–Me sorprendió  con la pregunta el maestro,  al regresar a su despacho, después de haberme mandado a ver las pacientes que estaban en la sala de espera del servicio médico. En el frio recinto, solo estaban una mujer de alrededor de 45 años, bien vestida,  pero su rostro se veia marchito, y la acompañaba una jovencita  de unos 18 años, rubia,  cuidadosamente peinada, vestida en un holgado pants de colegio, adornado con aplicaciones infantiles, pero aun así se notaba su desarrollado contorno femenino…
Hice una mueca de desaprobación al comentario, ya que el maestro siempre se había portado como un caballero y de ninguna manera permitía comentarios así…
 - ¿Qué? ¿No te gustan las mujeres?  -insistió, y yo continuaba sin contestar, eso  si, con el ceño fruncido e incomodo porque la imagen de a quien yo respetaba se había caído por los suelos ante aquellos comentarios 
– Ya dime ¿sí o no?  Así sin broncas, si se te pone a modo… ¿sí o no? Si dices que no, no te creo, ya sé que eres bien cabron… insistía el médico, en un tono al que no estaba acostumbrado a oírlo hablar…
Con tal de darle gusto le dije:
 - Si, a quien le dan pan que llore
El maestro sonrió,   con esa sonrisa-mueca que ya le conocía, la que ponía cuando lograba algo  importante...
¿Qué edad le calculas?  - pregunto en su habitual tono, el de hombre serio, el del caballero…
Unos 18 a 20 años  -le conteste, intrigado.
Tiene 14, y no te pongas cuadrado… ESCUCHA Y OBSERVA!  Al final intercambiamos puntos de vista…
Realmente no vi venir las intenciones del maestro, pero esos siguientes minutos aprendí de la realidad humana más que en todos los años que llevaba de vida…
- Anda, dile a la paciente que pase…
Llame a la paciente, la cual le hiso una señal a la jovencita, se incorporaron y me sorprendió ver  que la mujer estaba hemipléjica, caminaba torpemente apoyada de un bastón y del otro lado, la jovencita se agarraba a ella en una forma que me recordó a los niños de tres a cuatro años cuando entran a un lugar desconocido…
La mujer esbozo una sonrisa y saludo al médico: como este  a doctor,  espero mejor que yo…
Bien a dios gracias… ¿cómo te has sentido?
Los minutos siguiente me entere que la paciente tenía un astrocitoma maligno, que lo habían resecado y dado tratamientos pero que seguía creciendo, que convulsionaba y ya no podía trabajar, que tenía dinero por su negocio, pero que ya la había empezado a robar el administrador y que le urgía trapazarlo para tener que dejarle a su hija, que le quedaba a lo sumo un año de vida y con muy mala calidad, que el papa de la niña no la quería reconocer,  que había sido madre soltera y muy luchona en una ciudad hostil a las mujeres emprendedoras, que sus papas estaban ya muy ancianos y no podian ver por la niña, que no tenia hermanos y que sus primos no querían de muy buena gana quedarse a cargo de la jovencita,  pero si estaban interesados en sus propiedades, que ella no queria dejarla con ellos y que por eso ya había investigado un asilo – orfanatorio en Estados Unidos y ya estaba tramitando un fideicomiso para que no se quedara desprotegida su hija cuando ella partiera, que le dolia mucho dejarla y que queira dejarla lo mejor posible asegurada...
-Pero para esto doctor, cuento con usted… ¿encontró a alguien?
El doctor saco una tarjeta del bolso interior de su saco, y se la dio a la mujer y le dijo:
 -Ya está todo arreglado, el médico es persona seria y comparte nuestro parecer, pero como te comente te va a salir caro porque pues hay que darle a todo el equipo, ya que es algo que es necesario pero  fuera de lo común y pues no quieren problemas, tú me entiendes…
- Gracias doctor, yo se que Dios me entiende y es por el bien de ella… mientras se limpiaba una lagrima metía la tarjeta en su bolso...
Yo me mantenia tras bambalinas totalmente intrigado, viendo una de las facetas mas extrañas que le habia visto a mi maestro...
Termino la consulta, se dieron las indicaciones, la receta y las tradicionales bendiciones mutuas, pero antes de que la señorita se parara, la cual había permanecido sentada con los pies juntos y las manos en el regazo , viendo hacia abajo, sin moverse, el doctor le pregunto: 
-Andrea ¿ya tienes novio?
Ssssiii!... contesto la jovencita, con una mueca y una contorción de cara… y se rio torpemente,  y solo en es momento me percate que tenía algún retraso psicomotriz
Se despidieron y salieron de la habitación…
-¿Haber Cantú, que aprendiste…?
No pude decir nada…
¿Ya te diste cuenta que la señora va mal, que no va a durar mucho?  ¿Quién se va a ser cargo de la niña? Al parecer tubo sufrimiento fetal o algo pero tiene un iq de 55,  todo lo demás es funcional… T O D O!! ¿me entiendes?… ¿qué es lo que quiere la señora? … ¿eh? ¿A ver? … por eso, pon atención!!… ¿quien va a cuidar a la niña? ¿Porque es como si tuviera 6 años, pero en cuerpo de 20… ¿ya?
-¿Qué le van a hacer doctor? Pregunte, intrigado...
- ¿No te es obio? Un gine le hará la salpingo, ¿si sabes porque…? Va a estar solita y donde quiera habrá un hombre, un jardinero, un primo, un vecino, cualquiera, y pues… ¿me entiendes?... va a pasar, no nos hagamos weyes…  así que limitamos el daño… eso es ver por la salud de la paciente… los derechos humanos, me los paso por el arco del triunfo, porque, ¿haber quien la cuida 24 hrs… y luego hacerse cargo si queda embarazada?
Aprende hay cosas que se hacen porque se quiere, hay cosas que se hacen por necesidad y otras más por dar tranquilidad… ¡eso es parte de tu responsabilidad como medico! y no te pongas cuadrado ni me saques  el juramento de hipocritas (sic) 
  ¿Aprendiste?

Gracias maestro,
 por mostrarme la medicina
que no esta en los libros

sábado, 2 de junio de 2012

Que le pasa a Lupita?


... no se!!

-Pero trátalo con mucha discreción, ya sabes que siempre estos pacientes están a la defensiva y ya la “maltrato”  otro dermatólogo… 
Me sugería el contacto que me enviaba ocasionalmente pacientes de preferencias alternativas
- Anota el nombre, se llama Guadalupe X

A las 6, puntual, a la sala de espera llego una femenina imagen  vestida con lo mejor de Chanel, Prada a los pies y  al hombro una Luis Vuiton,  el pelo a la cintura, 1.80 mts, cutis de porcelana y habla dulce… un escote pronunciado y unas largas uñas rojas terminaban de hacer la presentación.... 
-Hola Soy Guadalupe X… 
Más de uno le prestaría atención en la sala de espera, la cual había inundado con el 5 Avenue …

Después de la presentación, ya en la privacidad del consultorio comento, ruborizandose, de que habían aparecido unas “verruguitas en el área genital” que le urgia quitarse porque no queira tener problemas con su pareja que estaba de viaje..


Me dispuse a explorarla, y procurando brindarle la mayor  cuidado a su pudor, le comente:
- Deje paso a la asistente para que se sienta cómoda… a lo que contesto timidamente:
 - No,  no por favor, así está bien ¿ me descubro? ...
Sorprendido vi que se levantaba la falda  sin el mayor empacho, poniendo al descubierto las torneadas y lampiñas piernas dejando ver un coqueto calzón  de encaje... sorpesivamente hizo un movimiento algo extraño, se bajo el calzon y dejo ver sus partes intimas…

OMG!! (o my gad) císcate diablo panzón!!!

Me dije a mis adentros... respire profundo...
Sin perder compostura, me cale los guantes, explore y pedí que se cubriera nuevamente… se sentó y platicamos del diagnostico, que era algo frecuente, que no debia preocuparse y que el tratamiento era muy eficaz,  y que ya habria resuelto el problema para cuando volviera su pareja.
Guadalupe agradeció las atenciones, contenta por la rapidez y empatía del médico, que no le critico de su problema ni pregunto cuando, como o donde ni preferencias (todos sabemos como llego esa verrugita alli, seguro no fue por sentarse en un baño, asi que no se les pregunta, porque  no intervendra en el tratamiento dicha informacion)
Se despidió, dandome un abrazo y me  beso en la mejilla…  pago su consulta y se retiro…

El primer nombre de Lupita, era José… 


lunes, 28 de mayo de 2012

El tatuaje de la abuela



Por fin me siento libre!! - comento la  madura mujer  ya entrada en años, al pagar su última sesión de retiro de tatuaje... y rompió a llorar…
-Voy a celebrar comprándome un traje de baño y me voy a ir una semana a la playa… - le contaba a la recepcionista mientras le hacian el cargo a la targeta de debito...
Enjugando sus lagrimas continuo: 
Figúrate que porque tenía ese tatuaje  me prohibieron amamantar a mis hijos y después de divorciada, nunca  pude tener una relación nueva, porque me apenaba mi horrible tatuaje…
El tatuaje que se lo había hecho en el busto, era aunque pequeño y de pésima calidad; para colmo era el nombre del ex esposo,  … 40 años había pasado  odiando dicha marca
Pensé que lo tendría toda la vida, es le dicen a uno…  qué bueno que existen estos aparatos  modernos que le devuelven las ganas de vivir a personas como yo…que hemos pasado tanto tiempo en la sombra por una tontera de 5 minutos...
A veces, decisiones de 5 minutos te marcan para toda la vida;  y aunque insignificante para algunos puede esclavizar a un individuo por ver  vulnerada su identidad…
- ¿Podrá creer que nadie me ha visto el busto en los últimos 25 años? Ahora si se las voy a enseñar a todo el mundo!!!  
  Concluyo, y salió de la recepción del consultorio apoyada en su bastón…

domingo, 20 de mayo de 2012

Si para sustos no gana uno...



EL HIJO REGADO…

Era uno de esos días donde todo es correr y hacer y nada de avanzar, programar estudios,  recoger laboratorios, ir, venir… saludar a alguien casi corriendo por el pasillo y en eso:
- Se llama fulanito, así como aste!! (sic)… le soltó de escopetazo la joven que arrastraba a  un niño de escasos 4 años,  deteniéndolo,  así, de sopetón,  en su ir y venir … “así como aste”… esa frase le retumbo en lo más profundo de la conciencia… la sangre se le fue a los pies…
- Ándele no sea rejego - le decía la mujer al niño,  el cual estaba muy bien vestidito de vaquerito, con sus botas y todo, muy al estilo “duranguense”; el niño se hacia cramuela, mientras la mujer lo jalaba de la mano, acercándolo al pálido y sorprendido doctor, que aun no entendía que pasaba...  
El galeno la miraba tratando de encontrar alguna familiaridad, alguna seña, digo todos seramos  jóvenes y andabamos en el abarrote,  pero ¿no acordarse?…   la  menuda mujer  vestida pulcramente y sin ostentaciones, no encontró nada que le recordara algún desliz ni acontecimiento fortuito inducido por Eros con la susodicha, además, definitivamente no era su tipo…corrían gotas de sudor por su frente y no alcanza a entender todo lo que la mujer le decía...
- Abrace al doitor, andele  - insistia la mujer al niño, mientras lo ponía al niño en brazos del sorprendido joven, con lo cual sintió las piernas doblar… - Si tienen el mismo el copete levantado…
El galeno palideció y se le hizo aguas el estomago… no, a el no le podía pasar, tanto que se había cuidado…
  - Mira Juana!! El fue el  doitor que capio al niño y lo capio muy bien... le comentaba la joven a otra mujer que se incorporaba el cuadro... mire doitor que macizo esta el huerco…!! 
Los colores le volvieron al rostro. Ya le caia el 20...
-Hay ya ni se acuerda de mi… soy mengana, usted me atendió cuando me alivie de este escuincle
El doctor se esforzó en recordar…
- ¿Ya no se acuerda…? - cuestiono la señora, sorprendida -  usted me dijo que le hachara ganas...  yo estaba bien guerca y mi novio no me había  respondido… yo estaba llore y llore  y “aste” me dio ánimos… me dijo que un hijo era una bendición y motivo para estar alegre y salir adelante… ¿apoco no se acuerda?... Mire que me convenció tanto que hasta dije… le voy a poner el nombre del doitor para que sea de grande como él, rebuena persona… no como los otros que ni caso te hacen y te hechan malas… hablaba  gustosa la mujer  sin dejar ir al "doitor"… Y mire que me pongo a trabajar en una maquiladora allá en  Cadereyta, y me puse a vender Avon y a vender lonches… ya tengo marido que si me cuida y quiere mucho al niño… mire nomas que gordo esta el chamaco…
El "doitor"  veia repetidamente su reloj, anticipando que ya no le recibirian ordenes en  rayos x, por lo que se esforzaba en zafarse. pero la señora seguía con su perorata… 
- Es que encargue familia y pos vine a consultarme… y pos dije… a ver si me toca de nuevo el doitor… tan agradecida estoy que diosito y  el santo niño de Atocha me lo puso en el camino, sino, yo ya hubiera regalado al niño luego luego… y ya ve pura "guena" suerte, como aste dijo… por eso se llama como aste, casi casi como si fuera su hijo…  hasta se le parece tantito…
 - Si si, ya me acorde, … cuanto gusto…YA NO LA puedo atener…que ya no estoy en donde reciben a los niños… si si aquí andamos… claro que me lo puede  traer a saludarme… hasta que el doctor se zafo, dejando a la señora, en medio del pasillo, eso sí muy contenta porque  encontró al “tocayo”  de su hijo…
- ¿Y eso, tu…? le pregunto otro "R"  que conocia de las andadas del protagonsita de la historia, intrigado por los descolores del doctor ante una joven con un niño…No jodas,  no me digas que es un hijo que tienes regado, cabron…
- Casi casi... contesto al paso el interpelado  mientras se dirigía a ver si aun podía alcanzar a programar algo…
Mi estimado: nomas recordarla cara que tenias, 
me da incontinencia de la risa... 
no te preocupes no te voy a ventanear, 



(que habria sido del niño si no te das tres minutos 
para apoyar a aquella adolescente) 
pero estas pendiente con unas chelas...


domingo, 13 de mayo de 2012

El familiar postizo...


¿Postizo? pos - t -izo  sonso porque como quiera te agandallo el bato...
En mi consulta  la gran parte de los pacientes son de perfil alto, gente trabajadora que tiene que salir de su oficina, así que no disponen de mucho tiempo y valoran la puntualidad. Gustan de ser atendidos con asertividad  y que el trato sea personalizado y a pesar de la relación medico-paciente la mantenemos muy presente, tengo la fortuna de que algunos de mis pacientes se hagan amigos y casi de la familia, por lo que se hacen acreedores a ciertas consideraciones. Sin embargo muy incómoda  en la practica diaria son los pacientes gandayas que llegan a deshoras, quieren que los trates de ya sin respetar al paciente que llego a tiempo y no quieren luego pagar, máxime si son asuntos cosméticos… y el colmo, es el que se hace pasar por familiar… 
Ese día estaba la consulta por demás llena,  retrasados algunos 20 minutos, llevábamos marcando el paso en forma diligente;  la tensión se sentía en la sala de espera  ya que varios chiquillos  hacían de las suyas brincando en la mesa de centro,  que tiene cubierta de cristal, mientras las mamas, leían las revistas o veían la televisión, y ninguna  se aventuraba a decirles nada… varias veces la asistente les pidió que cuidaran a sus niños pero  5 minutos volvían a hacer sus travesuras… asi que habia que apurar la consulta para evitar una desgracia...
En eso una figura se presento en la sala de espera 
-“Voy a pasar a saludar a mi primo”- anuncio con aplomo el caballero recién llegado
El bien vestido individuo, muy “metrosexual”, no paso desapercibido:  su pelo estilo “luismiguelesco”,  camisa Lacoste, pantalón Calvin Klein, botas Ferragamo,  la esencia Chanel que invadia toda la sala de espera y reloj “mochamelamano”  lo hacían el centro de las miradas… desenfadadamente se dirigió  a la puerta de la oficina recién abierta por el paciente que acabábamos de ver, siendo detenido oportunamente  por  la  asistente, la cual le informo
-          El doctor esta preparando un procedimiento, si gusta esperar - le comento -  por cierto ¿Quién es usted? para avisarle al Doc
-          Mijita, soy Perico, el de los palotes,  solo lo quiero saludar a mi primo, somos muy allegados y andaba por aquí, no me tardo…
La señorita anuncio al individuo y me recalco que el susodicho mencionaba que era de la familia…
-          ¿Perico? Uh ni idea…pero páselo al otro privado... y lo despachamos rápido porque no quiero atrasarme… no sé quien es…
Después del incomodo efusivo abrazo  a pesar del esfuerzo y de las referencias de familiares mutuos llegue a la conclusión de que no sabia ni tenia idea de quien era el tipo, por lo  que me dispuse a atenderle y darle proceso para continuar con los agendados:
-          … primo como has estado, más de 20 años sin vernos, desde pequeños ¿te acuerdas? Soy sobrino de la prima de la comadre de tu mama,... Pasaba por aquí y fulana, que también es comadre de tu mama, si ¿la sacas vdd?,  me conto el mes pasado que estabas aquí y pos’ iba pasando y  pase a saludarte y pues aprovechando…
Sobra decir que se tardo 40 minutos narrando sus aventuras sexuales, sus desvaríos por lo que le pidió le revisara una mancha en “ya saben donde” y su caída de pelo que le preocupaba tanto, “que quítame la verruga del cuello que se ve fea”, “las bolsas de los ojos no se me quitan” es “que siempre ando de juerga” , “que un lunar que me salió en mi ultima bronceada en Cancún”…  y el colmo fue cuando pidió : ¿tienes muestras de lo que me vas a recetar?...  y por más que el lo despachaba, terminaba consultando algo más…  total la lista se le acabo y ya se oía que la señoras en la sala de espera, con justa razón, preguntaban en voz alta “a que hora nos pasa el doctor…”
Al final ya para irse, después de consultar de “n” necedades, y con la promesa de invitarme pronto “unas cheves para acordarse de los viejos tiempos”, atine, por rutina a decirle:
 - Te “arreglas” con la señorita, ella te da recibo de honorarios…
El rostro del individuo se transfiguro… ¿me vas a cobrar? Si somos de la familia… y solo vine a saludarte!!!

domingo, 6 de mayo de 2012

SE HACE LO QUE SE PUEDE…


Cuando estas en ciernes, traes todo el power y quieres ir contra lo establecido, darle todas las Cokies a el paciente y sacarlo adelante... con frecuencia, la burocracia, el valemadrismo y la insensibilidad son infranqueables... solo queda dar lo mejor, como me enseño un  veterano cirujano...

- Me mandaron esta paciente a la consulta por palidez- pregunto, en tono de protesta el dermatólogo recien llegado a la unidad medica  - pero requiere consulta de medicina interna… yo no le soy útil…
La apática señorita de recepción, que en ese momento veia el catalogo de cosmeticos,  tomo el expediente a disgusto, lo checo y le contesto :

-Si doc., así es… le toca a usted verla… y le extendio de nuevo el expediente sin voltear a ver al medico
Disimulando el enojo ante la incongruencia de indicaciones, para no preocupar a la humilde paciente, la paso a consultorio y la checo…
- Es que me  siento débil, doctor, se me cae el pelo a puños, y en la casa me dicen me veo muy demacrada y pálida, yo estaba bien gordita, eso antes de la cirugía…  - comentaba la envejecida mujer (que segun su expediente tenia 38 años, pero aparentaba 60) mientras el médico hojeaba el tomo dos de su expediente, para ver que era el cuadro de base de la paciente…
-Haber cuénteme ¿Cuál cirugía?
-Pos hay dice en el expediente doc., ¿que no esta altanto de mi caso tampoco usted? la del cáncer en la matriz… 
Percibi por su tono de voz que ya la habian visto varios medicos sin que nadie le llevara un control ...la habian "peloteado" de departamento en departamento...
En expediente, encontró múltiples notas de ingresos, escuetas y mal redactadas, muchos papeles inútiles y pocos datos de evolución, y a grandes rasgos me entere que la paciente tuvo un cáncer de cérvix, grado 4, que se había operado dos años atrás y que no la habían reenviado a valoración tempranamente y cuando lo hicieron ya tenía metástasis,  que le dieron radioterapia, pero que no la había acabado  porque  ya estando en Monterrey no había oncólogo “porque se había ido de vacaciones el doctor” y no había quien la atendiera… que había bajado mucho de peso en los últimos meses y la habían transfundido otras tantas…
-Y últimamente doctor, si hago esfuerzo o pujo, me sale popo y sangre por “mi parte”…  - narro la paciente
La exploración de la paciente mostraba un hígado enorme, duro y nodular, se palpaban masas inmediato por debajo de la pared abdominal, tenia ganglios inguinales inflamados, grandes y duros cual  limones…  y se evidencio que traía una fistula recto vaginal…
La "comento" con la gente de ginecología  y amablemente  concluyeron: 
- Si we, transfúndela, ya la conocemos,  pásala a urgencias para que le pongan una unidad…
- Pero… trato de protestar el médico medio sorprendido, medio indignado…
- Así es aquí, se hace lo que se puede doc. - le dijo el ginecólogo, mientras  volvía ensimismarse  en sus  notas de evolución; lo mismo pasó con cirugía… solo que estos si tomaron el expediente y salieron a la sala de espera, donde aguardaba la paciente y la saludaron:
-Doña fulanita ¿como esta? ¿Ya viene de nuevo por su sangre? Ha de ser vampira…
-Hay doctor, usted como es… atisbo a contestar la señora…
-Vallase a urgencia,  hay la alcanzo ya le hable al la señorita Mari para que le vaya preparando todo…
-Ándele doc. Que dios lo bendiga… se despidió la mujer, sonriendo como si fuera a recibir un gran favor…
- ¿Qué pedo?   -le pregunto, intrigado el dermatologo  al  veterano cirujano – esa paciente está mal…
Doc. Se hace lo que se puede con lo que se tiene, no mas… así como ella, vas a ver muchos casos, así que vete haciendo de tripas, corazón… no se puede contra el sistema… hay que hacérsela bonita  cuando menos…
Días después, me entere que la señora llego con fiebre a urgencias, y estando ahí, falleció por sangrado de tubo digestivo alto… dándole las gracias a los doctores por haberla cuidado tan bien

jueves, 3 de mayo de 2012

Una limosnita para este pobre…



Cierto dia mientras esperaba paciente en el consultorio, me llamo la recepcionista : 
-Doctor, hay un señor llorando en recepción, pregunta por usted… 
Intrigado salí y vi a un desfajado hombre de alrededor de 30 años, obeso, y mal rasurado, tenía los ojos hinchados como quien ha llorado mucho y me acerque a él, me saludo como si tuviéramos familiaridad; me dijo… ¿no se acuerda de mi… soy fulano, hijo de doña  fulanita, y rompió en llanto…
No tube mas que pedirle que pasara al privado...
-Es que mi mama falleció… manifesto el hombre enjugándose las lagrimas… y me encargo le avisara, porque le agarro mucho cariño  en el hospital… es que usted era rebueno con ella y seguramente querrá despedirse…
Intrigado le pregunte sus genérales y que y cuando había atendido a doña fulanita… el hombre entrecortaba una historia con el llanto y se excusaba continuamente , no dando datos precisos…
- …y va a disculpar pero como se que usted apreciaba a mi mama  le tengo que pedir con mucha vergüenza que si me puede prestar algo de dinero para el entierro… y seguía el llanto de la magdalena… - es que si no, no me dejan sacarla de la capilla X…
Seguro de no conocer a la  difunta, pero ante la duda y excelente representación del doliente le dije:
-Mira no tengo ahorita, pero si me das chance,   te llevo una lanita al rato…
-No, esté, es que si gusta mejor vengo por ella…
-No, voy de salida y en esa capilla tengo a una conocida que nos puede echar la mano…
- No, esté… es que no está en esa, está en la que está en x otra parte, porque en esa no me la quisieron recibir… y lloraba y daba explicaciones de que quería darle aunque sea un despido digno a su mama pero que se le había ido el dinero en el hospital… y repetía… -Yo vengo por el dinero…
Convencido de que era puro cuento pero ante el temor de que se pusiera mas necio le ofreci:
- Mira no puedo así, así no… ahorita te puedo dar 100 pesos y si gustas te veo en las capillas y te apoyo con algo…
 Se paro, tomo los 100 pesos y dejo de llorar:  
- Entonces ¿a qué hora lo veo para que me de el dinero …?
- Mira yo le hablo a mi amiga y yo hago la transferencia…
-No, así no…  y salió del privado, refunfuñado y azotando la puerta..
Me quede intrigado ante la dramatización, pero se me olvido al cabo de un rato…
Al día siguiente  un  colega de un consultorio vecino me advirtió… 
-Aguas,  porque anda un bato pidiendo coperacha para una difunta, pero es pal’ pomo…
A los 5 días, vimos al individuo en las noticias… bajo los efectos de la cocaína había tratado de asaltar a un medico en  su consultorio, para introducirse habia usando el mismo cuento…

No cabe duda que para mantener un vicio hasta el más chimuelo masca tuercas… y hasta se cafetea a la jefecita!!

domingo, 8 de abril de 2012

Alucinaciones contagiosas...



A los borrachos y a los niños siempre hay que hacerles caso, normalmente, dicen la verdad…  


Doctor  hay gatos en el techo - repetía continuamente don  Juanito, anciano sureño con porte bragado,  que por enésima vez caía en el servicio de medicina interna, encefalopata, para variar,  por sus múltiples  y ya bien conocidas fiestecitas que se daba…



No le hagan caso, esta encefalopata,  al rato se le pasa – se les comentaba a los demas pacientes que compartian habitación en el anciano, para tranquilizarlos, en el  ya de por si sobrellenado hospital de asistencia publica... y en efecto, con el buen manejo de los galenos, los enemas, los fluidos endovenosos y los cálidos cuidados de enfermería,  los parámetros del anciano mejoraron  y lo pusieron en pocos días, en condiciones de darlo de alta, pero él seguía viendo gatos en el techo…

Es la encefalopatía, ya tiene tan afectado su cerebro que tiene alucinaciones apesar de estar estababilizado – concluyeron los médicos y le egresaron, haciendo una mueca de:  “en una semana, lo vemos de nuevo por aquí...”


La siempre generosa sala de urgencias no tardo de asignar  el espacio que dejo don Juanito a un paciente, que se había quebrado una pierna, realizando una remate de chilena,  ya con unas  “caguas” encima… 

Doctor… hay gatos en el techo…  - asevero el aspirante al pichichi,  a su medico asignado en la primer pasada de visita, el cual palideció, sospechado que el paciente estaba "encefalopata" o presentaba un traumatismo craneoencefalico y no se había documentado tal patología… 

Si, mire, venga... - y le señalo con el índice hacia una de los tantos plafones faltantes  de la habitación…

Cuál sería la sorpresa para el discípulo de Hipócrates,  que en la viga oculta  en   el cielo falso,  vio pasar al menos tres gatos, en “fila india” …

Ya ve,  hay gatos en el techo

El incidente pasaría sin más, si no fuera que  a los pocos días se presento una epidemia de pulgas en los pacientes de dicha habitación y las contiguas, ocasionando un brote epidémico de dimensiones titánicas, ocasionando el cierre del piso y la fumigación y consecuente eliminación de las visitas en forma  "alucinaciones felinas" producto de la encefalopatía  de don Juanito…  que por cierto, llego a la semana siguiente, de nuevo, encefalopata…