jueves, 3 de mayo de 2012

Una limosnita para este pobre…



Cierto dia mientras esperaba paciente en el consultorio, me llamo la recepcionista : 
-Doctor, hay un señor llorando en recepción, pregunta por usted… 
Intrigado salí y vi a un desfajado hombre de alrededor de 30 años, obeso, y mal rasurado, tenía los ojos hinchados como quien ha llorado mucho y me acerque a él, me saludo como si tuviéramos familiaridad; me dijo… ¿no se acuerda de mi… soy fulano, hijo de doña  fulanita, y rompió en llanto…
No tube mas que pedirle que pasara al privado...
-Es que mi mama falleció… manifesto el hombre enjugándose las lagrimas… y me encargo le avisara, porque le agarro mucho cariño  en el hospital… es que usted era rebueno con ella y seguramente querrá despedirse…
Intrigado le pregunte sus genérales y que y cuando había atendido a doña fulanita… el hombre entrecortaba una historia con el llanto y se excusaba continuamente , no dando datos precisos…
- …y va a disculpar pero como se que usted apreciaba a mi mama  le tengo que pedir con mucha vergüenza que si me puede prestar algo de dinero para el entierro… y seguía el llanto de la magdalena… - es que si no, no me dejan sacarla de la capilla X…
Seguro de no conocer a la  difunta, pero ante la duda y excelente representación del doliente le dije:
-Mira no tengo ahorita, pero si me das chance,   te llevo una lanita al rato…
-No, esté, es que si gusta mejor vengo por ella…
-No, voy de salida y en esa capilla tengo a una conocida que nos puede echar la mano…
- No, esté… es que no está en esa, está en la que está en x otra parte, porque en esa no me la quisieron recibir… y lloraba y daba explicaciones de que quería darle aunque sea un despido digno a su mama pero que se le había ido el dinero en el hospital… y repetía… -Yo vengo por el dinero…
Convencido de que era puro cuento pero ante el temor de que se pusiera mas necio le ofreci:
- Mira no puedo así, así no… ahorita te puedo dar 100 pesos y si gustas te veo en las capillas y te apoyo con algo…
 Se paro, tomo los 100 pesos y dejo de llorar:  
- Entonces ¿a qué hora lo veo para que me de el dinero …?
- Mira yo le hablo a mi amiga y yo hago la transferencia…
-No, así no…  y salió del privado, refunfuñado y azotando la puerta..
Me quede intrigado ante la dramatización, pero se me olvido al cabo de un rato…
Al día siguiente  un  colega de un consultorio vecino me advirtió… 
-Aguas,  porque anda un bato pidiendo coperacha para una difunta, pero es pal’ pomo…
A los 5 días, vimos al individuo en las noticias… bajo los efectos de la cocaína había tratado de asaltar a un medico en  su consultorio, para introducirse habia usando el mismo cuento…

No cabe duda que para mantener un vicio hasta el más chimuelo masca tuercas… y hasta se cafetea a la jefecita!!

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