viernes, 28 de diciembre de 2012

O COOPERAS… O CUELLO!!!



Las manifestaciones de pudor y el exhibicionismo, por descuido y otras con toda intención  son en el consultorio situación de todos los días. Se que a las doctoras les pasa, pero con menos frecuencia que se les pongan  bravos los pacientes hombres, pero a los medicos varones, al menos nos ha pasado alguna vez, que la paciente confunda la razón de su consulta ¿que no?

En lo personal, me ha tocado desde la paciente recelosa que no quiere mostrar una roncha en abdomen porque le da pudor, a la paciente que cerrando la puerta del consultorio se pone demandante en cuanto a la resolución en sus  dolencias  (lease la que no te dice "hola", te dice“right here, right now!!”)
belleza

De mis más recordadas experiencias y que cuento con un dejo de picardia , pero también como ejemplo de que suceden situaciones que salen de la norma ...  y es que la chica de esta anécdota, que era familiar de cierto influyente de la ciudad con bastante mala fama,  se puso bastante intensa... en la cuarta década de la vida, muy bonita, de buenas formas y buen trato, pero casada con un hombre ya entrado en muchos, muchos años, siempre llega emperijoyada y con guarura, ... total la mujer consulto, y afirmo "sentirse en confianza"  y que solo en el consultorio no tenia pegado al mal encachado guarura (muy poco agraciado, por cierto) que le imponía su esposo ...   para evitar que eso avanzara, intente el truco de la puerta, pero  yo abría la puerta del consultorio y ella se paraba y la cerraba, y ahí, en su juego, entre  de que se le caía el pelo, que si que crema se ponía y "me encuentras atractiva"  y "que hacemos ahorita…" 

Y yo a abrir la puerta y ella a cerrarla… 

En ese entonces, tenía como asistente a un medico joven.

Cabe aclarar que soy abiertame lesbiano (porque luego andan con sus cosas de que dermatologo, y que si le sabe al maquillage y asi...), pero me apego al viejo dicho “no hagas  popo donde comas

Ya era tan incómoda la situación con la susodicha, que ya en las 2 consultas previas tenia actitudes poco pudorosas,  que tuve que confrontarla:
- Mire, que no podemos más que tener una relación médico-paciente 
A lo que la descarada me contesto: 
- Pues yo quiero algo mas y si no, pues voy  a decirle a mi esposo que te me insinuaste ...
Entonces en un destello de luz, se me ocurrió contestarle:
- A que terca eres mujer, yo no te sirvo para lo que quieres ¿no te das cuenta porque te rechazo?  
La mujer puso una cara de interrogante  y pregunto, frikeada:
-¿Porque? ¿No soy bonita, ¿Te parezco muy vieja? 
- No hermosa, estas como las recetamos los doctores, cualquiera quisiera contigo y no perdería la oportunidad, pero no son mis gustos
La mujer se quedo con los ojos cuadrados, y proseguí 
- ¿Qué no te das cuenta que tengo de asistente a un muchacho? ¿Por qué ha de ser?...
La azorada mujer se puso pálida ante la “revelación” ..., cruzo los brazos, cerrando su escote y cruzando las piernas,   
- Discúlpame, discúlpame, no quería molestarte, es que tú sabes… ¿si me entiendes?… discúlpame manito… 

Se paro, salió del consultorio y le pago a la asistente la consulta… no volvió a el consultorio, sino unos meses después, a tratarse con alguien “de confianza” unas “bolitas blancas, chiquitas” que le habían salido después de ir a Can cún con unas amigas… 

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